Fuí invitada a almorzar a lo de los Feliú: Vicente, Aurora y Aurorita. Me habían pedido encarecidamente que no faltara. Allí estaban unos compatriotas de Bariloche; y dos cantautores espectaculares con quienes también geste una hermosa amistad, Carlos Lage y Karel García (quienes después participaron en mi disco). Estábamos por almorzar, cuando se estacionó una camioneta en la puerta de la casa y bajó un pelado desconocido ante mis ojos por la distancia.
A medida que se acercaba mi corazón latía cada vez más fuerte y pude reconocerlo, era él, Silvio Rodríguez, que venía a almorzar con nosotros!!!
No pude contener las lágrimas, la emoción y la sorpresa entonces él me dijo que era una trovadora lagrimosa...
Yo le conté que desde mis 14 años había sido mi referente, que conocí la isla a través de sus canciones, y que anhelaba llegar a cada lugar nombrado en ellas para verlo con mis propios ojos. Compartimos un rato hermoso, hablaron sobre la revolución y algunas anécdotas de la guerra de Angola, cantamos y nos sacamos fotos, alguna de ellas las comparto aquí. No hace falta decir que fue una tarde inolvidable, una ofrenda de Feliú, que ofició de anfitrión, a los presentes. Gracias una vez más por acercarme el ídolo a la persona!
